Inicio La estructura de la realidad: un problema metafísico radical

Profesor:

Carlos Sierra-Lechuga.

Introducción:

La filosofía siempre se ha preguntado en qué consiste la realidad en su orden fundamental. A lo largo de su historia, ha pretendido que los constituyentes fundamentales de la realidad deben ser objetos delimitados y autosuficientes, pues ha supuesto –partiendo del mundo del «día a día»– que las cosas reales son «individuales», así que teorizó que lo son por ser «en sí» y no por ordenarse «a lo otro». De este modo, llamó a las cosas «substancias», pues lo real de ellas se pensaba como el subiectum independiente que subyacía a las aparentes interacciones o relaciones que les circundaban. Las relaciones eran consideradas sólo como accidentales y en modo alguno como constituyentes fundamentales de la realidad. Estas ideas operaron con relativo éxito desde el nacimiento de la filosofía hasta finales del siglo XIX e inicios del XX. Es en estos siglos donde surgiría una nueva consideración no trivial apropósito de la constitución radical de la realidad.
Con el avance de las diversas ciencias, la filosofía tuvo acceso a dimensiones de la realidad relativamente extrañas al mundo del «día a día». Lo crucial en estos nuevos accesos era la dominancia que las relaciones ejercían en los niveles fundamentales del mundo: comenzaba a superarse la idea de «relación extrínseca» y se otorgaba un peso real a la noción de «estructura». Desde entonces, los filósofos ya no tienen tan claro que lo radical sea los objetos substanciales, dividiendo sus escuelas según dos grandes tesis: o bien las estructuras apuntan en última instancia a objetos, o bien los objetos no son más que patrones relativamente estables de estructuras relacionales más básicas. Y aunque hoy son cada vez menos quienes sostienen que lo real es real por sí mismo y que sólo luego se pone en relación, sigue habiendo sofisticaciones del substancialismo de modo tal que las querellas metafísicas más actuales se debaten en la disyuntiva de si desde los objetos se erige la estructura («estructuras necesitan objetos»), o si desde la estructura se erigen los objetos («relaciones sin relatos»). Pues bien, a través de un recorrido histórico-conceptual por este problema fundamental de la metafísica, sostendremos que una filosofía realista apropiada para el conocimiento contemporáneo del mundo sólo se alcanzará una vez que abandonemos la búsqueda de objetos y, en cambio, prestemos atención a la estructura interrelacionada de la realidad.

Objetivo:

Que los asistentes participen de uno de los debates más actuales en la metafísica contemporánea («objetualistas» contra «estructuralistas»). Asimismo, que hagan un recorrido veloz pero significativo a través de la génesis y la historia de la querella, así como por sus razones de ser y de cambio. Por último, que a lo largo del seminario se debatan las cuestiones tratadas de modo que los asistentes terminen optando por una posición personal lo suficientemente robusta como para continuar sus propias indagaciones al respecto.
Metodología: Exposiciones orales del profesor e intervenciones abiertas de los asistentes; ambas a partir de lecturas de textos históricos y contemporáneos seleccionados pertinentemente para la comprensión del problema y su historia. Legere et disputare –si cabe decirlo así. Esta metodología conjuga en cada sesión la teoría y la práctica, porque las primeras se foguean en las segundas; así y todo, a mediados del seminario se espera un debate ejecutado por los propios asistentes que personifique el problema efectivo de que habremos estado tratando.

Fechas y horas lectivas:

20 horas lectivas. Los miércoles, de 18:00 a 20:00 horas. 10 sesiones, comenzando el 10 de octubre de 2018.

Programa:

1ª Sesión. Introducción: planteamiento del problema y estado de la cuestión.
2ª Sesión. El substancialismo clásico: algunos de sus avatares (Aristóteles, Tomás, Galileo, Newton, Leibniz, Laplace y Lagrange), su razón formal, su estandarización.
3ª Sesión. Transición al «estructuralismo»: algunos problemas del substancialismo, introducción al estructuralismo, su exigencia real (casos y teorías), los «sistemas» como método.
4ª Sesión. El primer «estructuralismo»: algunos de sus avatares (Bergson, Whitehead, Hartmann, Bertalanffy y Prigogine), la conquista del concepto de «sistema estructural».
5ª Sesión. El «estructuralismo» contemporáneo: la metafísica del proceso (Bohm y Rescher), el «realismo estructural óntico» (Ladyman y French) y sus detractores (el «substancialismo sofisticado» u objetualismo de Psillos y Chakravartti).
6ª Sesión. Sesión práctica. Los asistentes serán divididos en dos grupos representativos del objetualismo y del estructuralismo, respectivamente, a fin de defender una u otra tesis, polemizar, hallar posibles fallos en ambas posiciones, así como vías resolutivas del conflicto; y, además, los asistentes podrán usar este ejercicio como una autoevaluación en la que puedan corroborar si han comprendido las cuestiones y problemas expuestos hasta entonces.
7ª Sesión. ¿Alguna posición resolutiva? Paréntesis teórico: la metafísica de Xavier Zubiri. Zubiri en el «ambiente sistemista», su inmersión en las ciencias, noología y reología, la realidad y lo físico.
8ª Sesión. El «estructurismo» de Zubiri I (diálogos con el substancialismo y el primer estructuralismo): la reasunción del substancialismo y del estructuralismo, noología de la sustantividad, reología de la sustantividad (crítica de la substancia, unidad primaria y posición, dinamicidad y estructura dinámica, clausura).
9ª Sesión. El «estructurismo» de Zubiri II (diálogo con el estructuralismo contemporáneo): reología de la sustantividad: relación categorial, relación constitutiva, relación trascendental, respectividad. La razón formal de la sustantividad: suficiencia constitucional.
10ª Sesión. Conclusión. Recopilación sistemática del problema y su posible «mediación» reológica. Retos futuros.

Matrícula: 80 euros.